Nuestra historia
Hace tres años, Lila tenía el mismo ritual que miles de mujeres.
Cada mes, reservaba una cita. Se sentaba en el sillón. Cerraba los ojos durante dos horas. Y salía con un aspecto que le encantaba hasta que llegaba la factura. 90 euros. A veces más.
Pero no fue el precio lo que la rompió primero.
Fue la mañana en que se despertó con los ojos rojos e hinchados, una reacción a los productos utilizados en el salón la noche anterior. Su piel sensible ya no podía tolerar los adhesivos químicos, los vapores, las fórmulas agresivas diseñadas para sujetar a toda costa, sin importar lo que le hicieran a la piel.
Dejó de ir a los salones ese día.
Pero no podía resignarse a renunciar a ese look. Sus pestañas naturales, finas y frágiles, nunca le daban la presencia que le gustaba. Así que empezó a buscar. Semanas dedicadas a leer estudios sobre fórmulas adhesivas, probando productos pedidos de todos los rincones del mundo, anotando lo que funcionaba y lo que irritaba, lo que aguantaba y lo que se caía con la primera sonrisa.
Lo que encontró la sorprendió.
La tecnología ya existía. Racimos ultraligeros de fibra sintética suave, fórmulas adhesivas sin cianoacrilato, sin formaldehído, testadas oftalmológicamente. Productos saludables, libres de crueldad animal, diseñados para respetar la delicada zona de los ojos. Pero nadie en Europa había construido una marca real alrededor de ellos. Nadie se había tomado el tiempo de reformularlos, probarlos seriamente o presentarlos con el cuidado que merecían.
Así que Lila lo hizo.
En 2024, desde su apartamento en París, fundó Maison Velour Paris con una única obsesión: que cada mujer pudiera lograr en casa, en cinco minutos, un resultado igual o mejor que el de una aplicación en un salón. Sin reacción. Sin esperas. Sin arruinarse cada mes.
Desarrolló cada fórmula con el mismo rigor que había aplicado a su propia piel. El Lash Bond de Maison Velour no contiene ninguno de los irritantes que los salones aún utilizan hoy en día. Los racimos están hechos de fibra PBT premium, más suave y natural que la mayoría de los productos del mercado. Y cada kit fue probado primero en ella misma, luego en cientos de mujeres con diferentes perfiles, antes de ser ofrecido a la venta.
El resultado dura siete días. Se retira sin tirar. Y deja tus pestañas reales exactamente como estaban.
Maison Velour Paris no es solo otra marca.
Es la respuesta a una pregunta que Lila se hizo una mañana, con los ojos rojos frente a su espejo: ¿por qué tenemos que elegir entre nuestra comodidad y nuestros ojos?
La respuesta es que no deberíamos.
Fundada en París. Formulada con cuidado.
